martes, 26 de julio de 2011

Soria, de imprevistos y decisiones

Sábado, 2 de Julio de 2011



10:00 am, recién llegado el cochecuadrilla a Soria para el sorteo, suena el teléfono:


-Vaya…esperamos a que acabe la corrida y se lo decimos.
-No, es urgente. Hay que decírselo cuanto antes porque tendrá que organizarse.
-Pero ponerse delante del toro, con esa preocupación en la cabeza…
-¡Tiene que saberlo ya!


Una de las funciones del mozo de espadas, por su proximidad al torero, es la de servirle de filtro y decidir, en función de las circunstancias, cuándo es el mejor momento para comunicarle según qué cosas. Pero hay veces en que la realidad impone sus propios tiempos.


-Cayetano, hay algo que debes saber…


Entonces, como en todo lo relacionado con esta profesión, hay que templar nervios, evaluar la situación, ver las alternativas y tomar decisiones.


-Calcula, por favor, a qué hora puede acabar la corrida, el tiempo que tardaría en llegar de Soria a Madrid y a qué hora salen los últimos aves y aviones para Sevilla.


Minutos después:


-El último ave es a las 20:30 y no llegas. El último avión a las 22:45 y podrías llegar…ajustado y si no facturas.
- Ok, gracias. Ve sacando el billete que hablaré yo con Curro (Vázquez) para que le comente a la empresa y a los compañeros si les importaría hacerme el favor de cambiar el orden de lidia, así toreo en primer lugar en vez de en tercero y ganamos tiempo.


Como era de esperar, nadie puso inconvenientes al respecto. El torero se portó como lo que es, todo un profesional – sólo él sabe qué se pasaba en esos momentos por su cabeza -, cortando una oreja y perdiendo otra por la espada, y abandonó a toda prisa el ruedo en medio de una solidaria ovación.


Aún sonaban todavía los oles del sexto de la tarde en la plaza, cuando el torero y sus circunstancias viajaban ya camino de Madrid y del destino.


Por lo demás, todo en orden, seguimos en la buena racha…

Mesón Castellano, en la Plaza Mayor de Soria, donde, después del sorteo, tomamos unos deliciosos cangrejos de río como aperitivo cuadrilla y apoderado.


Preciosas vistas del Duero a su paso por las afueras de Soria desde la ventana de la habitación del torero, en el Parador Antonio Machado, minutos antes de empezar éste a vestirse.


Desde la pared blanca del patio de cuadrillas, alguien reclama "más mujeres en el callejón"...

sábado, 23 de julio de 2011

León o el primer indulto

Domingo, 26 de Junio de 2011


¿Cómo controlar la tragedia? ¿Cómo programar la magia? ¿Cómo sistematizar el duende? Cada pase, cada quite, cada faena son irrepetibles porque cada toro y cada circunstancia lo son. La tauromaquia, como la gastronomía, son artes efímeros que nacen y mueren en el presente. Te lo podrán contar, te lo podrán describir, lo podrás leer, pero nunca, nunca, será lo mismo que haberlo vivido.


Hoy podía haber sido otro de esos días iguales a otro cualquiera, con las mismas rutinas en decorados distintos pero, de pronto, llegó la tarde y con ella ese cuarto toro de Zalduendo de nombre Nobel y herrado con el número 162 que empezó a embestir, embestir y embestir, y el torero a disfrutar, disfrutar y disfrutar.

Las plazas cubiertas, como la de León, se convierten en auténticas ollas a presión que multiplican el estado de ánimo de los tendidos. Las broncas son más broncas y las ovaciones puro decibelio en vena. A punto estaba de saltar la válvula cuando el presidente, y por primera vez en la carrera de Cayetano, sacó el pañuelo naranja que simboliza la vida y que indica ese punto de éxtasis en que confluyen los cuatro años de trabajo de laboratorio y campo de un ganadero con el sacrificio y la formación de un torero. Es el clímax de este arte, cuando la Fiesta, más que nunca, hace honor a su nombre.


Hubo abrazo emocionado con Fernando Domecq que, además de ser el ganadero clave de la carrera de Cayetano presente en tardes trascendentales como la de su presentación en Ronda o su alternativa, y como si de historias paralelas se tratase, también venía de atravesar una mala racha que pareció tener su punto de inflexión en Granada con las cuatro orejas del torero: “Fernando, me hace mucha ilusión que el primer toro que indulto en mi carrera sea tuyo. ¡Y que falta que nos hacía esto a los dos!”.


Luego hubo otra gran faena al último de la tarde emborronada con la espada; pero a esas alturas, ya poco importaba. León, ya estaba por siempre en el corazón.

                                                        Foto: Miguel López
De Izquierda a derecha: José Antonio Carretero, Aitor Sánchez, Fernando Pérez, Manuel Cid, Ramiro Curá, Roberto Gómez, Cayetano y José Rus. La cuadrilla al completo en el callejón de León minutos después del primer indulto de la carrera de Cayetano. Sólo faltan los chóferes - Ángel Gómez y Jesús Nava - y el apoderado, Curro Vázquez, que, paradojas de la vida, después de estar al lado de Cayetano desde que toreó su primer novillo en el campo, justo ese día se encontraba acompañando a su otro poderdante, Morante de la Puebla, en Algeciras...pero se emocionó con la llamada de Cayetano como si hubiera estado presente.

Salida a hombros de Cayetano en León tras el indulto de Nobel.


León, ya por siempre en el corazón: De camino a la plaza por la mañana, me crucé con este corazón dibujado en un parque y lo retraté, como si de un presentimiento se tratase...

jueves, 21 de julio de 2011

Jornada de transición

Sábado, 25 de Junio de 2011


Los días entre corridas que pillan fuera de casa, se hacen largos y tediosos. Anoche, tras las cuatro orejas, cenamos en el Ramírez, todo un clásico ya de nuestras visitas a Granada. Hoy habíamos acordado desayunar y tener todo listo para partir a las 10 am. hacia León. El torero, algo ya bastante frecuente esta temporada, viajaba con nosotros. A petición suya, paramos a comer en Madrid, en el Casa Juaneca que está situado en la carretera de Burgos, y luego pasamos por su casa a darnos un chapuzón que aliviara los 40º C que caían sobre la despoblada siesta capitalina.

Llegamos a León a media tarde y fue inevitable recordar el año pasado en que también arribamos sobre esta hora a una ciudad tomada por la euforia mundialista y en que una gran marea roja transitaba aparentemente anárquica por las calles en fiesta en busca de un lugar donde ver el partido de cuartos de una selección que no paraba de crecer e ilusionar. Nosotros lo vivimos en el restaurante La Fábrica, que se encuentra a la vuelta del hotel, enfundados en unas camisetas que habíamos comprado para la ocasión en El Corte Inglés situado en frente del AC. Este año, en la pared del restaurante, una foto de la cuadrilla vestida con la roja, recordaba aquel día en que, por cierto, compartida con Cayetano y Joselito Rus, me llevé por segunda vez consecutiva la porra que jugábamos en cada encuentro.

Como mandan los cánones del cenar en destino y de la buena salud, hemos dado un placentero paseo para asentar la comida antes de venirnos a dormir: Ayuntamiento, calle Ancha, Catedral, Barrio Húmedo… ¡qué diferencia de temperatura entre la noche leonesa y la granadina!

Ayer cortamos cuatro orejas y quizás se trate del punto de inflexión que necesitamos para que cambie nuestra suerte. El torero está motivado. Repetimos ganadería. Ojalá también se repita la historia. Ya veremos…

     En ruta, saliendo de Granada destino León. Ángel a la rosca  y Carretero de copiloto.

Foto de parte de la cuadrilla enfundada con la roja que nos encontramos por sorpresa este año colgada en las paredes del restaurante La Fábrica de León al volver por allí como cada año.

                                          
 En mi habitación del AC León, las chaquetillas de Alicante y Granada ya listas para la siguiente "batalla".

martes, 19 de julio de 2011

Todo es posible en Granada

Viernes, 24 de Junio de 2011


Una día aparentemente igual a uno que le antecede y otro que le sigue, la misma rutina de sacar el vestido de la bañera por la mañana, del café con tostadas, del paseo hasta la plaza, de entregar la documentación, de montar la silla al mediodía en habitaciones impersonales con distintos paisajes, el calor sofocante, los comentarios sobre el aire, sobre la expectación…Cantalejo, Almería, Badajoz, Arnedo, Jerez, Granada…pautas que se repiten en todas y cada una de las ciudades hasta que llega la tarde y suenan los clarines – la hora de la verdad – y entonces, lo que en principio estaba destinado a pasar a la historia como un día cualquiera, como una tarde más, puede quedar marcado como la fecha en que se truncó una vida, se catapultó una carrera o simplemente cambió la suerte de alguien.


Un toro que embiste, un torero que lo entiende y un público que se mete en la faena, puede que algo tan sencillo y tan difícil como eso busque ser La Fiesta; y hoy, en esa misma plaza en la que hace un par de meses cortara un rabo, le sucedió esto a Cayetano y por partida doble: 4 orejas y puerta grande.

Quizás hoy se haya producido ese punto de inflexión que cambie nuestra suerte. Quizás, ¿quién sabe?...Todo es posible en Granada.

Vistas desde la habitación del hotel con la Alhambra y Sierra Nevada al fondo. Granada, o esa ciudad en la que se puede estar a 40 º C viendo nieve.

Javier López Reche, Ayuda de El Fandi, que tras acabar sus estudios de Inef y Fisioterapia está preparando su Tesis Doctoral sobre la Preparación Física de los Toreros - centrándose en las Cuadrillas y el Tercio de Banderillas -, montó su "consulta" en una habitación de la planta baja del hotel Vincci por donde pasaron, antes y después de la corrida, nuestros tres banderilleros. En la foto, Fernando Pérez sometiéndose a las pruebas. Y es que el toreo, ya no es lo que era...

viernes, 1 de julio de 2011

Alicante y sus Hogueras

Jueves, 23 de Junio de 2011

Hay una fecha en el año, en que las hogueras escapan del Averno, se calzan sus mejores galas y, al ritmo de danzas dionisíacas, engañan al infierno con el mar. Esto ocurre por San Juan, cuando las noches son más cortas – quizás por no abusar -, y siempre antes de que salga el sol. Luego, cual cenicientas destronadas, regresan a su mundo de tinieblas a soñar sensuales coreografías de brisa y arena hasta el próximo San Juan. Todos los pueblos son hospitalarios con las furtivas, pero si hay una ciudad que les es cómplice, ésa es Alicante.

Hasta allí llegamos anoche ya de madrugada. La imagen de sus calles en fiesta, el olor a pólvora y la visión de un hotel ya familiar por los años, me evocaron ciertos momentos vividos en ella a lo largo de estas 7 temporadas: La entrevista en el hotel a Cayetano para un reportaje que debía salir en El País Semanal en Septiembre el fin de semana de su alternativa (2006); la semifinal del Europeo 2008 contra Italia que vimos toda la cuadrilla juntos en una habitación, antes de viajar para Algeciras, con anécdota incluida – Manuel Cid, el picador, estaba tan nervioso que, justo en el momento en que España se disponía a lanzar el penalti definitivo que decidía la clasificación y que a la postre marcó Cesc dándonos el pase a la final, desenchufó la tele y nos dejó unos largos e interminables 30 segundos sin saber qué había pasado. ¡Casi lo matamos! -; la noticia de la muerte de Michael Jackson mientras saboreaba una copa a orillas del Mediterráneo con Nacho Lloret – abogado de Simón Casas - una madrugada después de una corrida (2009) o la siempre agradable y enriquecedora conversación con mi vieja amiga Aase, recién llegada de Noruega, a la orilla de una deliciosa paella en un atípicamente desértico y fantasmal - ¡en Hogueras! - puerto marítimo a la misma hora en que España jugaba su segundo partido del Mundial en Sudáfrica. Las ciudades son lo que nos evocan y, por éstas y otras vivencias que no vienen al caso, me gusta volver a Alicante.

En cuanto a la corrida, molestó bastante el aire y nosotros no tuvimos suerte con los toros. Como contrapartida, saldé una deuda que tenía pendiente de un tiempo a esta parte: hace unos años, coincidí una mañana con el incombustible Canito en las oficinas de la plaza. Yo, poco dado a estas cosas y con mucho rubor, le pedí sacarnos una foto con un móvil que al tiempo perdí. Hoy, como tantas otras veces, lo vi en el callejón, me armé de valor encomendándome a San Juan y la Virgencita del Carmen, y me acerqué a él para pedirle compartir nuevamente una foto que supliera a aquella extraviada. Como siempre, se mostró amable no si antes repetirme lo que ya me dijera en aquella ocasión anterior: “Sí, date prisa anda, que en cualquier momento palmo y te quedas sin ella”. Con ese sentido del humor estoy seguro de que vivirá otros cien años. Canito, genio y figura.

Esta noche el viaje ha sido relativamente corto: Alicante-Granada. Ya puse a lavar el vestido de hoy y escribo esto desde la cama mientras por la ventana de la habitación se cuela una imagen de insultante belleza: la Alhambra bañada por la luz cenicienta de una luna mora que mengua sin prisas como privilegiada testigo… ¿o soy yo el privilegiado? Buenas noches.

Canito, que en 2012 cumplirá sus primeros 100 años...

jueves, 23 de junio de 2011

Algeciras y las ferias por San Juan

Domingo, 19 de Junio de 2011


En torno a San Juan, a finales de Junio, se solapan una serie de ferias muy agradables para los toreros; sobre todo después del atragantón de Madrid: Alicante, Algeciras, Badajoz, León…

Cuando se torea seguido, se hace duro pero todo pasa más deprisa. Ayer, desde la ventana de mi habitación de hostal, se podía intuir el frescor mañanero del campo charro con todo su halo de claridad y transparencia. Hoy, tan sólo unas horas después, me embriaga el penetrante olor a mar de la Bahía de Algeciras y la pesadez pegajosa de su calima matinal. Durante la parte central de la temporada, estos cambios de paisaje son constantes y seguidos. Se duerme poco y mal, se pasan muchos noches fuera de casa, de hostal en hotel, de hotel en casa rural, de casa rural en hostal…echando de menos, pasando calor, frío, miedos…pero a los taurinos nos gusta, nosotros lo elegimos. Y cuando alguien pone cara de lástima al comentarle que lo siguiente que tenemos es un Badajoz-León-Algeciras-Alicante, le respondemos que el peor viaje es estar sentado en el sofá de tu casa esperando que suene el teléfono. Ya dije en alguna ocasión que la vida está hecha de rachas; y, cuando llegan las buenas, hay que aprovecharlas.


Hoy en Algeciras hubo reencuentro con viejos amigos, anuncio de futuras paternidades y la alegría de ver a un Salvador Vega triunfar con todas sus ilusiones intactas.


Hay prisa por parte de algunos de estar mañana temprano en casa, así que hemos encargado bocadillos para no parar a cenar. Se suben con nosotros Rafael Perea “El Boni” y David Saugar “Pirri”, de la cuadrilla de El Cid. A cambio, nosotros les “dimos” a Manuel Cid y José Rus. Ellos van a Sevilla, nosotros a Madrid. Nuestro torero también viaja con nosotros. Así que todo el tendido vendido en el cochecuadrilla. Alguien sugiere colgar el “no hay billetes”.

Vistas del puerto de Algeciras con el Peñon de Gibraltar al fondo desde la terraza de la habitación del torero hacia el mediodía.

lunes, 20 de junio de 2011

Vitigudino viene de Viti

Sábado, 18 de Junio de 2011


Atravesando pueblos de nombres tan sugerentes como Aveinte, Salvadiós, Peñaranda de Bracamonte, Espadaña o Cipérez, anoche llegamos a Vitigudino (Salamanca) para participar hoy en el festival homenaje que se iba a celebrar con motivo de los 50 años de alternativa de uno de los personajes más ilustres que ha dado esta tierra y de los toreros más emblemáticos de la segunda mitad del S. XX: Santiago Martín “El Viti”; conocido también, por la singularidad de sus iniciales y el juego que daban, mezclados con su hieratismo y majestuosidad al torear, como S.M. El Viti o, lo que es lo mismo, Su Majestad “El Viti”. El torero que más veces en toda la historia de Las Ventas ha abierto su puerta grande. ¡Ahí es nada!

Llegamos pasada la media noche de ayer. Junto a la barra del bar del hostal El Quijote, que hace las veces de recepción, la cuadrilla de El Cid jugaba a las cartas. Descargamos las cosas y nos fuimos a pasear atraídos por la curiosidad de un puerto nuevo y el frescor gratificante de la noche charra. Luna menguante, sonido de ranas cercanas y perros lejanos, arcos deteriorados en extraño equilibrio, iglesias de piedra y galerías adinteladas. Desde la terraza de la única cafetería abierta a esas horas, un hombre conversa y saca pecho con naturalidad mientras observa con indisimulada satisfacción a sus conciudadanos pasear. Su rostro corriente, empapela la ciudad desde ya anticuados carteles electorales. Hace diez minutos no sabíamos de su existencia, ahora le reconocemos al pasar sin haberlo visto nunca antes…Curioso el hombre y su asombrosa capacidad de adaptación al entorno.

El festival hoy transcurrió como se esperaba: sobrio en su homenaje – en concordancia con El Viti, su toreo y sus paisanos –, exitoso en asistencia – lleno hasta la bandera – y triunfal en lo artístico. Como eran nueve novillos (que finalmente fueron diez) y tanto El Cid como nosotros toreábamos al día siguiente en Algeciras, se pidió a los compañeros el favor de modificar el orden de lidia, reglamentado por rigurosa antigüedad, para poder partir antes. No hubo inconveniente y adelantamos dos horas y media de viaje.

Ya de camino, paramos a cenar a la altura de Plasencia (Cáceres), donde casualmente vimos por la tele al Granada C.F. en el histórico momento de conquistar su ascenso a la primera división del fútbol español después de 36 años. Llegamos a Algeciras pasadas las 4 a.m. Por la ventana abierta de la habitación, mientras escribo, se filtra el rumor nocturno del puerto y ese inconfundible aroma a mar que tanto se extraña cuando se lo tiene lejos. Hoy hubo festival así que no toca lavar vestido. Ahora, a tratar de dormir, que el madrugar nunca se llevó bien con el ver amanecer sin acostarse...

Estatua homenaje a S.M. El Viti en los aledaños de la Plaza de Toros de Salamanca capital


Todo preparado para, cuando se acerque la hora, empezar a vestir al torero.


La Plaza de Toros de Vitigudino llena hasta la bandera para el homenaje a su paisano más ilustre: S.M. El Viti