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jueves, 24 de marzo de 2016

Anécdota en Las Majadillas o la responsabilidad de Valencia

Jueves, 18 de Marzo de 2016

Hora de comer en Las Majadillas, la finca de Pedro Trapote en la Sierra Norte de Sevilla, nuestro cuartel general de estos últimos días.

En la mesa alargada ya despoblada, tan sólo quedan el torero, justo en frente suya a tan sólo unos centímetros Chano Briceño – el picador – y yo, presidiendo en la cabecera. El resto ya se levantó para preparar las cosas. De ahí salimos a lo de Algarra, a media hora, en Almadén de la Plata, a tentar y luego continuamos viaje hacia Madrid, a organizar todo para Valencia.

La taleguilla secándose en la ventana de mi habitación  en Las Majadillas

Suena el teléfono del torero y al colgar comienza a llamar al banderillero y al picador en voz alta: “Chano, Joselito, que no hace falta que lo vayáis a recoger” Tras unos segundos sin respuesta, vuelve a insistir: “Chano, José, ¿me oís?, que no hace falta que vayáis por él.”  José está tan lejos que es imposible que lo oiga pero Chano, delante de sus ojos, justo en  frente de él, a tan sólo unos centímetros de sus narices desde hace media hora en que nos sentamos a comer, no da crédito, como yo que pienso que estoy entendiendo algo mal.

Al tercer intento del torero, el picador levanta una mano y le dice, dubitativo, casi como pidiendo disculpas: “Estoy aquí, delante tuya”. El torero entonces, aparte de mirarlo, de pronto lo ve. Y, superada su primera sorpresa, estalla en una liberadora carcajada antes de preguntarle: “¿Y cómo no me has dicho nada?” “Porque pensé que me estabas vacilando” “Sin duda tengo la cabeza en Valencia ya…”

Tentadero en Las Majadillas. De izquierda a derecha: Julio Benítez, Curro Vázquez, Joselito Rus, Cayetano y Alberto Zayas

Por la tarde compartimos tentadero con Pablo Aguado en Algarra y continuamos para Madrid, donde llegamos ya de madrugada.


Mañana día a contrarreloj en la capital para pasado – el sábado – poner rumbo a Valencia…

jueves, 23 de junio de 2011

Algeciras y las ferias por San Juan

Domingo, 19 de Junio de 2011


En torno a San Juan, a finales de Junio, se solapan una serie de ferias muy agradables para los toreros; sobre todo después del atragantón de Madrid: Alicante, Algeciras, Badajoz, León…

Cuando se torea seguido, se hace duro pero todo pasa más deprisa. Ayer, desde la ventana de mi habitación de hostal, se podía intuir el frescor mañanero del campo charro con todo su halo de claridad y transparencia. Hoy, tan sólo unas horas después, me embriaga el penetrante olor a mar de la Bahía de Algeciras y la pesadez pegajosa de su calima matinal. Durante la parte central de la temporada, estos cambios de paisaje son constantes y seguidos. Se duerme poco y mal, se pasan muchos noches fuera de casa, de hostal en hotel, de hotel en casa rural, de casa rural en hostal…echando de menos, pasando calor, frío, miedos…pero a los taurinos nos gusta, nosotros lo elegimos. Y cuando alguien pone cara de lástima al comentarle que lo siguiente que tenemos es un Badajoz-León-Algeciras-Alicante, le respondemos que el peor viaje es estar sentado en el sofá de tu casa esperando que suene el teléfono. Ya dije en alguna ocasión que la vida está hecha de rachas; y, cuando llegan las buenas, hay que aprovecharlas.


Hoy en Algeciras hubo reencuentro con viejos amigos, anuncio de futuras paternidades y la alegría de ver a un Salvador Vega triunfar con todas sus ilusiones intactas.


Hay prisa por parte de algunos de estar mañana temprano en casa, así que hemos encargado bocadillos para no parar a cenar. Se suben con nosotros Rafael Perea “El Boni” y David Saugar “Pirri”, de la cuadrilla de El Cid. A cambio, nosotros les “dimos” a Manuel Cid y José Rus. Ellos van a Sevilla, nosotros a Madrid. Nuestro torero también viaja con nosotros. Así que todo el tendido vendido en el cochecuadrilla. Alguien sugiere colgar el “no hay billetes”.

Vistas del puerto de Algeciras con el Peñon de Gibraltar al fondo desde la terraza de la habitación del torero hacia el mediodía.