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viernes, 14 de abril de 2017

Cuvillo y mi primera muleta

Vejer de la Frontera, 12 de Abril de 2017

En este rinconcito que ahora tengo ante mis ojos, con su encina, su pared encalada y su boca de entrada al burladero, monté mi primera muleta.

Núñez del Cuvillo. Imagen: Ramiro Curá

Era Diciembre de 2004 y, Cayetano, después de ofrecerme ir con él de mozo de espadas, me había sugerido que pasara unos días con él en el campo de  Espartaco, donde estaba instalado,  antes de decidirme.

Una tarde, fuimos desde allí a Núñez del Cuvillo. Recuerdo que en la habitación donde debía cambiarse, estaba Salvador Vega. Y a mí me sorprendió la naturalidad con que aquella figura del toreo, que yo había visto siempre en la solemnidad de una plaza,  se desvestía para ponerse la ropa de corto delante de un extraño como yo. Luego, con el tiempo, he ido comprendiendo ciertos códigos entre mozos de espadas y toreros que hacen de aquello algo muy usual.

Núñez del Cuvillo. Imagen: Ramiro Curá

No recuerdo cuántas vacas echaron ni si Cayetano, que todavía no había debutado en público, estuvo bien o no. Pero sí la responsabilidad que sentí al montar aquella primera muleta y pensar, ingenuamente, que la seguridad de aquel torero en formación, dependía, en parte, de que aquel estaquillador estuviera bien sujeto con su alcayata a un trozo de franela roja.

   





jueves, 23 de junio de 2011

Algeciras y las ferias por San Juan

Domingo, 19 de Junio de 2011


En torno a San Juan, a finales de Junio, se solapan una serie de ferias muy agradables para los toreros; sobre todo después del atragantón de Madrid: Alicante, Algeciras, Badajoz, León…

Cuando se torea seguido, se hace duro pero todo pasa más deprisa. Ayer, desde la ventana de mi habitación de hostal, se podía intuir el frescor mañanero del campo charro con todo su halo de claridad y transparencia. Hoy, tan sólo unas horas después, me embriaga el penetrante olor a mar de la Bahía de Algeciras y la pesadez pegajosa de su calima matinal. Durante la parte central de la temporada, estos cambios de paisaje son constantes y seguidos. Se duerme poco y mal, se pasan muchos noches fuera de casa, de hostal en hotel, de hotel en casa rural, de casa rural en hostal…echando de menos, pasando calor, frío, miedos…pero a los taurinos nos gusta, nosotros lo elegimos. Y cuando alguien pone cara de lástima al comentarle que lo siguiente que tenemos es un Badajoz-León-Algeciras-Alicante, le respondemos que el peor viaje es estar sentado en el sofá de tu casa esperando que suene el teléfono. Ya dije en alguna ocasión que la vida está hecha de rachas; y, cuando llegan las buenas, hay que aprovecharlas.


Hoy en Algeciras hubo reencuentro con viejos amigos, anuncio de futuras paternidades y la alegría de ver a un Salvador Vega triunfar con todas sus ilusiones intactas.


Hay prisa por parte de algunos de estar mañana temprano en casa, así que hemos encargado bocadillos para no parar a cenar. Se suben con nosotros Rafael Perea “El Boni” y David Saugar “Pirri”, de la cuadrilla de El Cid. A cambio, nosotros les “dimos” a Manuel Cid y José Rus. Ellos van a Sevilla, nosotros a Madrid. Nuestro torero también viaja con nosotros. Así que todo el tendido vendido en el cochecuadrilla. Alguien sugiere colgar el “no hay billetes”.

Vistas del puerto de Algeciras con el Peñon de Gibraltar al fondo desde la terraza de la habitación del torero hacia el mediodía.