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sábado, 13 de febrero de 2016

Un Día Cualquiera...

Sábado, 13 de Febrero de 2016

Un día  como otro cualquiera, sin saber cómo ni por qué, decides rebuscar entre los cajones de las “pequeñas cosas” esas llaves que en algún momento necesitaste perder, encaras los escalones – cuyo número hace tiempo olvidaste – que llevan al garaje, enciendes la bombilla tenue de polvo de la habitación, introduces el objeto recuperado en su ranura y compruebas que,  como si la rutina de hacerlo hubiera continuado ininterrumpida hasta hoy, el motor danza con la misma cadencia de caderas de ayer.

Entonces, subes la puerta mecánica que da a  la calle y, mientras la luz del presente comienza a anegar el espacio oscuro, metes la primera y sales al exterior nuevamente a buscar historias y caminos.


El Cochecuadrilla ha vuelto… 


viernes, 1 de julio de 2011

Alicante y sus Hogueras

Jueves, 23 de Junio de 2011

Hay una fecha en el año, en que las hogueras escapan del Averno, se calzan sus mejores galas y, al ritmo de danzas dionisíacas, engañan al infierno con el mar. Esto ocurre por San Juan, cuando las noches son más cortas – quizás por no abusar -, y siempre antes de que salga el sol. Luego, cual cenicientas destronadas, regresan a su mundo de tinieblas a soñar sensuales coreografías de brisa y arena hasta el próximo San Juan. Todos los pueblos son hospitalarios con las furtivas, pero si hay una ciudad que les es cómplice, ésa es Alicante.

Hasta allí llegamos anoche ya de madrugada. La imagen de sus calles en fiesta, el olor a pólvora y la visión de un hotel ya familiar por los años, me evocaron ciertos momentos vividos en ella a lo largo de estas 7 temporadas: La entrevista en el hotel a Cayetano para un reportaje que debía salir en El País Semanal en Septiembre el fin de semana de su alternativa (2006); la semifinal del Europeo 2008 contra Italia que vimos toda la cuadrilla juntos en una habitación, antes de viajar para Algeciras, con anécdota incluida – Manuel Cid, el picador, estaba tan nervioso que, justo en el momento en que España se disponía a lanzar el penalti definitivo que decidía la clasificación y que a la postre marcó Cesc dándonos el pase a la final, desenchufó la tele y nos dejó unos largos e interminables 30 segundos sin saber qué había pasado. ¡Casi lo matamos! -; la noticia de la muerte de Michael Jackson mientras saboreaba una copa a orillas del Mediterráneo con Nacho Lloret – abogado de Simón Casas - una madrugada después de una corrida (2009) o la siempre agradable y enriquecedora conversación con mi vieja amiga Aase, recién llegada de Noruega, a la orilla de una deliciosa paella en un atípicamente desértico y fantasmal - ¡en Hogueras! - puerto marítimo a la misma hora en que España jugaba su segundo partido del Mundial en Sudáfrica. Las ciudades son lo que nos evocan y, por éstas y otras vivencias que no vienen al caso, me gusta volver a Alicante.

En cuanto a la corrida, molestó bastante el aire y nosotros no tuvimos suerte con los toros. Como contrapartida, saldé una deuda que tenía pendiente de un tiempo a esta parte: hace unos años, coincidí una mañana con el incombustible Canito en las oficinas de la plaza. Yo, poco dado a estas cosas y con mucho rubor, le pedí sacarnos una foto con un móvil que al tiempo perdí. Hoy, como tantas otras veces, lo vi en el callejón, me armé de valor encomendándome a San Juan y la Virgencita del Carmen, y me acerqué a él para pedirle compartir nuevamente una foto que supliera a aquella extraviada. Como siempre, se mostró amable no si antes repetirme lo que ya me dijera en aquella ocasión anterior: “Sí, date prisa anda, que en cualquier momento palmo y te quedas sin ella”. Con ese sentido del humor estoy seguro de que vivirá otros cien años. Canito, genio y figura.

Esta noche el viaje ha sido relativamente corto: Alicante-Granada. Ya puse a lavar el vestido de hoy y escribo esto desde la cama mientras por la ventana de la habitación se cuela una imagen de insultante belleza: la Alhambra bañada por la luz cenicienta de una luna mora que mengua sin prisas como privilegiada testigo… ¿o soy yo el privilegiado? Buenas noches.

Canito, que en 2012 cumplirá sus primeros 100 años...