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miércoles, 23 de marzo de 2011

Arnedo y Taura

Domingo, 20 de Marzo de 2011

Arnedo, ciudad de la Rioja Baja situada a orillas del río Cidacos, es popular, a nivel nacional, por su floreciente industria dedicada al calzado y, a nivel taurino, por el prestigioso bolsín de novilleros que se celebra cada año por Septiembre y que se conoce, como no, como “Zapato de Plata”.

El origen de su nombre hay que situarlo en la época de la ocupación romana y deriva del vocablo latino arenetum, que viene a significar “lugar de arena” y que hace referencia al terreno arenoso sobre el que se erige la población.

Pues bien, hoy, día en que se cumplía justo un año de la inauguración de la moderna y cubierta nueva plaza de toros multiusos, se concentró aquí gran parte de la élite actual del toreo para participar en una corrida de toros, que no festival, de 6 figuras cuyo fin era recaudar dinero para Taura, la principal asociación de toreros. En el cartel: El Juli, Diego Urdiales (figura local), Manzanares, Perera, Talavante y Cayetano. Todo un éxito de público (lleno) y artístico a pesar del frío.

Nuestro siguiente compromiso será un festival en Córdoba el próximo sábado día 26 a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Carretero sigue de baja. Regresamos a casa.

Vista de la nueva plaza de toros cubierta de Arnedo, que justo hoy cumplía 1 año, a las 10:30 am cuando nos dirigíamos al sorteo.
 
Una corrida de 6 toreros provoca hechos bastante insólitos como la concentración de 6 cuadrillas completas (no sucede lo mismo en los festivales) a la hora del sorteo en los corrales. De pie, de izquierda a derecha: Aitor Sánchez (picador Cayetano), José Antonio Barroso (picador Manzanares), Juan José Trujillo (Banderillero Manzanares), Curro Javier (banderillero Manzanares), Juan Sierra (banderillero Perera), Guillermo Barbero (banderillero Perera), Emilio Fernández (banderillero El Juli), Alvarito Montes (banderillero El Juli) y Manuel Cid (picador Cayetano). En cuclillas, de izquierda a derecha: Carlos Montaño (mozo espadas Talavante), Ramiro Curá (mozo espadas Cayetano) y Pedro Morales "Chocolate" (picador Manzanares).

jueves, 17 de marzo de 2011

Carretero

Sábado, 12 de Marzo de 2011

La vida está hecha de rachas. Carretero, en el intervalo de 2 meses, perdió a su hermana, su padre y su madre. El campo y el entrenamiento le sirvieron de evasiva. Estaba muy ilusionado con el comienzo de temporada hasta que el otro día, echando una mano en un toro a “puerta cerrada” de Perera en lo de Juan Pedro Domecq, tropezó y cayó, con tan mala suerte que se fisuró la cabeza del radio y se distendió los ligamentos del codo. Deberá estar de 3 a 4 semanas de baja, aunque ya hace cábalas sobre dónde "reaparecer"…lo sustituye Víctor Hugo Saugar, hijo del legendario Pali.

Hoy, antes de partir en el nuevo cochecuadrilla camino de la primera cita de la temporada, paramos en Illescas a darle un abrazo. Le encontramos sólo, ensimismado, en el bar de debajo de su casa viendo la corrida de Fallas por el Plus. Conversamos, tomamos un café y vimos un par de toros con él antes de continuar viaje.

¡Ánimo torero!, el cochecuadrilla te espera…


De izquierda a derecha: Roberto Gómez, Ramiro Curá, José Antonio Carretero, Ángel Gómez, Víctor Hugo Saugar y Fernando Pérez.

martes, 6 de julio de 2010

De nacional-populismos e insatisfacciones

Viernes, 29 de Enero de 2010

Los nacionalismos, en gran medida, se construyen como oposición a algo. Si no hay enemigos exteriores, hay que inventarlos para ganarse el apoyo popular y, de este modo, reforzar la identidad nacional. En su cruzada nacional-populista, Chávez ha mandado retirar las estatuas de Colón y está poniendo mil y un impedimentos a las corridas de toros, por considerarlos símbolos de la colonización española, mientras potencia espectáculos como el béisbol, que tiene su origen en un país al que también critica y al que también califica de colonizador. Pura hipocresía demagógica. El caso es que, entre la devaluación de la moneda y de la economía, las expropiaciones y las trabas a los toros – esta año, a diferencia del anterior, el gobierno local no se comprometía a garantizar nuestra seguridad – estuvimos a punto de no venir a nuestra cita anual con San Cristóbal. Y si lo hicimos fue por la insistencia del empresario en que, este año, más que nunca, las figuras debían acudir en auxilio de la fiesta. Todo sea por la causa…

Esta mañana, nuestro ya habitual compañero de viaje el jet lag, vino a despertarnos temprano para desayunar. Compartimos comedor con las cuadrillas de Manzanares, Perera – que toreaban esta tarde – y la de Fandi.

Luego, un poco de ejercicio físico, toreo de salón, ducha y, antes de ir a los toros, pasamos a comer por casa de nuestro amigo El Morocho, torero de la tierra que hace unos años sufriera un grave percance en España que lo dejó incapacitado para seguir ejerciendo la profesión. Bastante ambiente en la plaza. En los tendidos, como ya es habitual en Venezuela, los altos decibelios se mezclaban con las consignas anti-chaviztas.

Ya de regreso en el hotel, tras la corrida, atravieso el bullicioso lobby y llamo al ascensor. Espero un minuto, dos, tres…un suave tintineo me anuncia que ya está aquí, se abre la puerta y de su interior salen dos chicos altos en ropa de deporte. Uno de ellos porta bajo el brazo un capote, una muleta y una “ayuda”. Apenas tengo tiempo para reaccionar: “pero bueno… ¡enhorabuena!”. “Gracias”. Expresión contrariada….si hace apenas 20 minutos, los mismos que he tardado yo en llegar al hotel, estaban saliendo de la plaza vestidos de toreros…¿¡qué hacen ahora yendo a entrenar!?...

A eso de las 9 pm, en el comedor, me cruzo con Joselito Gutiérrez, banderillero de Perera: “José, ¿a dónde ibas con el "mata" nada más acabar la corrida?”. “Es que no se había quedado a gusto y quería hacer un "torito de salón" antes de cenar para quitarse el mal sabor”. Así son las figuras del toreo…



Los vendedores de refrescos y su particular modo de ir ordenando los billetes.


Aitor, el torero y yo, en el tendido, viendo la corrida de Manzanares y Perera.


"Chávez, tas corneao!!!", las consignas anti-chaviztas proliferan en los tendidos.

viernes, 14 de mayo de 2010

Una Noche de Reyes...Sin Cabalgata

Martes, 5 de Enero de 2010

Para la gente española de mi generación, que nunca antes habíamos oído hablar de él y rara vez después volvimos a hacerlo, el nombre de Nevado del Ruiz quedará eternamente asociado a la palabra “tragedia” y a la imagen de una niña – Omayra Sánchez - de tan sólo 13 años de edad que, atrapada ya por siempre en el fango, se despedía ante las cámaras de televisión de su madre; dándonos, de paso, una lección de entereza y dignidad, hasta el último instante, que dio la vuelta al mundo sacándonos los colores como especie: en la era de la tecnología y la comunicación, en que hemos puesto hombres en la luna y satélites que predicen el tiempo en órbita, ¿cómo es posible que esa niña agonizara durante tres días sin que la única bomba de extracción de agua que había cercana llegara a tiempo? Fuimos capaces de llevar la imagen de su agonía en tiempo real y sin retardo hasta el último rincón del planeta, pero no de hacer llegar hasta su pueblo esa bomba de agua que le salvara la vida. Tenemos muchas cosas sobre las que reflexionar…

Pues bien, en las faldas del Nevado del Ruiz, y a poco más de media hora de Manizales a través de un accidentado camino, se halla el hotel Termales el Otoño que, visto con cierta perspectiva, bien pudiera confundirse con una bella aldea andina de entreveradas callejuelas; salvo por un par de “detalles”: en vez de casas precarias de ladrillo y adobe, habría que hablar de bungalows; y en vez de charcas enfangadas, de piscinas termales que se nutren de las aguas, ricas en minerales, que manan de las entrañas del volcán.

Como ya “predije” anoche, hoy nos despertamos muy temprano y coincidimos todos, poco después del alba, en el comedor. Por allí ya pululaba Luis Bolívar, que toreaba esta tarde un mano a mano con Perera. Mañana soleada, ligeramente fresca y con algo de humedad, que dedicamos básicamente a situarnos sobre el terreno, dar un paseo y maravillarnos del bellísimo paisaje andino, de escarpadas e infinitas montañas de exuberante vegetación, en que está enmarcado el hotel.

Los toros en América suelen empezar bastante antes que en España, sobre las 3 pm, así que comimos pronto y “bajamos” a Manizales a ver la corrida. El tiempo, como es habitual por estas tierras, cambió radicalmente a primera hora de la tarde. Unos negros nubarrones amenazaban con lluvia. Y aquí ,cuando llueve, aunque sólo sean 5 minutos, más que llover, se viene el cielo abajo. La imagen en los tendidos resultaba, hasta cierto punto, cómica. Como si de un acto reflejo se tratase, era escucharse un trueno y la gente correr instintivamente hacia arriba a refugiarse tras los arcos de grada. Salía el sol otra vez, y vuelta a bajar al tendido. Así durante toda la corrida. Público ascensor que lo bautizamos.

En la plaza, nos llamó poderosamente la atención el hecho de que, a pesar de que no dejan introducir en ella comestibles ni bebidas, salvo unas rudimentarias bolsas de plástico transparente rellenas de refresco que se venden en la entrada para tomar con pajita, tampoco se puede adquirir nada en su interior. Y para nosotros que, como quien dice, "acabamos de llegar" de México, esta “quietud consumista” contrasta radicalmente con el “intenso tráfico” que se “sufre” en los tendidos de La México en donde, no exagero si afirmo, se puede contar un vendedor ambulante – y de las más variadas especializaciones – casi por cada espectador. Pero hay otro dato más curioso todavía si cabe tratándose de un recinto totalmente abierto: está absolutamente prohibido fumar en su interior. Qué de contrastes en el antaño “país del narco, la guerrilla y la inseguridad”. Tan “atrasados” en unas cosas y tan “vanguardia” en otras.

La corrida transcurrió bien. En el tendido coincidimos con la cuadrilla de El Juli y con otros “viejos” conocidos nuestros, como el novillero mexicano Santiago Fausto, que lleva unas semanas toreando por aquí.

Anochece cuando regresamos al hotel. En la piscina termal que hay frente a la terraza del comedor, los huéspedes se hacinan a ritmo de ballenato haciendo caso omiso a las bajas temperaturas de esas horas. Todavía no son las 11 pm cuando los párpados ya comienzan a caerse presos del jet lag. Alguien recuerda que es 5 de Enero y propone hacer el “amigo invisible”. No había caído…y aunque no es la primera vez, qué rara se hace una noche de Reyes sin reyes, una noche de Reyes sin cabalgata…Dejaré los zapatos en la puerta, por si acaso. De ilusiones también se vive.



Plaza de toros de Manizales, mano a mano Bolívar-Perera. De izquierda a derecha en la fila de arriba: Salvador Núñez (picador de El Juli), José Antonio Carretero, Aitor Sánchez, Ramiro Curá y Álex Caballero (nuestro ayuda en Manizales). Y, en primer plano, un escalón por debajo, Luis "el castrileño", banderillero hasta la temporada pasada a las órdenes de Pablo Hermoso y en esta ocasión en América con el también rejoneador Álvaro Montes.


Reencuentro con Santiago Fausto, joven novillero mexicano, "viejo" amigo nuestro.

miércoles, 6 de enero de 2010

Perera en La México con jet lag

Domingo, 15 de Noviembre

Llegamos un sábado por la noche al DF. La idea era estar allí hasta el martes, para atender a la prensa, y luego establecer nuestro “cuartel general” en una finca cercana a Querétaro – zona de reses bravas a 3 horas de la capital dirección norte – para de allí movernos a “hacer campo” por las distintas ganaderías de la zona.

Aprovechando que las corridas en La México son siempre en domingo y que esta tarde toreaba Perera, decidimos ir a la plaza. Por culpa del jet lag, y sin proponérnoslo, sobre las 6:30 de la mañana coincidimos todos desayunando en el bar del hotel.

A eso de las 10 am acudimos al "coso de Insurgentes" para asistir al sorteo e ir familiarizándonos con los usos y costumbres de esta tierra. Luego, vuelta al hotel y, a eso de las 3 pm, nuevamente a la plaza. No hubo suerte con la ganadería y Perera pidió el sobrero, cosa muy frecuente aquí (estuvo muy bien con él)
. De ahí a cenar y a la cama. El jet lag sigue acechando. Mañana lunes sobre las 7 am ya toca comenzar a atender a la prensa.


Mañana de sorteo en La México, con David Benegas,
mozo de espadas de Perera.


El gran Mario Moreno "Cantinflas",
presidiendo la entrada a la plaza...


lunes, 16 de noviembre de 2009

Salamanca

Una mañana típicamente otoñal hace presagiar ya la entrada del otoño. Los periódicos informan de la aciaga tarde que se vivió ayer en el coso salmantino con dos banderilleros cogidos: Luis García, el Niño de Leganés, de la cuadrilla de El Juli, y Pablo Delgado, de la de Castella. Tras el sorteo, pasamos por el hospital. Luis es el más perjudicado, su alergia a ciertos medicamentos le impide tomar calmantes, por lo que ha pasado la noche en vela con muchas molestias. Sus respectivas cuadrillas tuvieron que partir ayer, después de la corrida, camino de otras plazas dejando a los heridos a la espera de sus familiares. Gajes del oficio.

Tras la visita, regresamos al hotel. Comemos en un restaurante cercano – ya un clásico en nuestros pasos por Salamanca – y a descansar.

Llega la hora de la corrida. En contra de lo que se presagiaba por la mañana, el tiempo ha cambiado a mejor quedando una tarde fresca pero soleada. Un novillero local de apellido Siro, es llamado a última hora para sustituir a El Cid. Le han ofrecido tomar la alternativa con Perera como padrino y Cayetano de testigo. Su rostro adolescente refleja la responsabilidad del momento. Mucho ambiente, plaza llena. Sufre una espeluznante voltereta en el primer toro que le destroza la flamante chaquetilla y a punto está de impedirle llevar a cabo la ceremonia. Se levanta desorientado, con terror en sus ojos, los compañeros le quitan lo que queda de chaquetilla, alguien le echa un poco de agua, la adrenalina por las nubes, reacciona, pide otra vez su capote y vuelve a la cara del toro. Espléndido lote, buenas maneras y, sobre todo, mucha ambición. 4 orejas, triunfador de la tarde y, a la postre, de la feria de su tierra. Hace 2 días era un novillero sin fecha de alternativa, hoy es el torero triunfador de la feria de Salamanca. Esa es la grandeza de esta profesión. No se puede pedir más.

En cuanto a nuestro torero, ya sabía lo que era triunfar en esta feria y tenía muchas ilusiones puestas en la corrida de hoy, pero no tuvo suerte. Regresamos al hotel, se ducha y abandona la ciudad contrariado. No pasa nada, hay que sobreponerse y mirar hacia adelante. El mundo del toro te puede ofrecer una revancha al día siguiente, sólo se trata de estar preparado para aprovecharla cuando llegue. Mañana toca Guadalajara, mañana será otro día…

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Goyesca

Los escasos mil metros de calle Jerez que separan el hotel Reina Victoria de la plaza de toros, no sólo suponen para mí un paseo por algunas de las páginas más bellas y trascendentales de la tauromaquia, sino también un viaje sentimental al fondo de mi propia historia.

5:00 p.m., en medio de una gran expectación de gente que se ha acercado hasta el hotel para ver antes que nadie a los toreros, los coches de caballos, con damas goyescas y matadores, parten camino de la plaza. Mi colegio, mi calle, el “Poeta Rilke”, el “Callejón del Coca’s” - campito de fútbol de mi infancia, discoteca de mi adolescencia -, “Las Castañuelas”… Imágenes que se suceden ante mis ojos en vuelo directo a lo más profundo del corazón. Pasado y presente de mi vida citados hoy en Ronda. ¿Cómo explicar tantas emociones? ¿Cómo racionalizar los sentimientos?

Seguimos avanzando calle Jerez abajo, dejamos la iglesia de la Merced a un lado y encaramos los últimos 300 metros que nos separan de la plaza. En ellos, concentrados, como si de un tomo del Cossío se tratase, más de dos siglos de tauromaquia: Primero, Pedro Romero en su Alameda; luego, el Niño de la Palma y Antonio Ordóñez… Y como colofón a tanto despliegue de arte: la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda. Sencilla pero solemne, pequeña pero grande. Cal y teja, piedra y albero. “Cuna del toreo a pie”.

Los coches de caballos a duras penas consiguen abrirse paso entre tanta gente. “¡Guapo!”, “¡Suerte maestro!”, “¡Viva la madre que te parió!”, “¡Hoy vas a salir por la puerta grande!”. Gritos, flashes, empujones, histeria, pasión... ¡Qué bonito ser torero en Ronda!

Se abre la puerta de cuadrillas y los carruajes portando a las damas goyescas invaden el ruedo dibujando trayectorias sin sentido aparente sobre la arena. Las jóvenes, ataviadas con madroñeras y abanicos, saludan al compás de la música mientras la gente comenta su belleza en los tendidos. Al cabo de unos minutos, los coches de caballos detienen su marcha junto a toriles para que las damas desciendan y ocupen su lugar detrás de la presidencia.

5:30 p.m. ¡Ha llegado el gran momento! Suenan los clarines y comienza el paseíllo de la quincuagésimo tercera edición de la Tradicional Corrida Goyesca de Ronda. Como mandan los cánones y la antigüedad, Cayetano va en medio escoltado por Manzanares, a su izquierda, y Perera, a su derecha. Todas las miradas puestas sobre el “Armani”: que si en el sol se ve de una manera y en la sombra de otra, que si a mí me parece precioso, pues yo me esperaba otra cosa… y digo yo ¿quién se va a acordar de todo eso cuando salga el toro?

En los tendidos, la “gente guapa” sincroniza el movimiento de sus ojos con el de sus abanicos para no perderse ningún detalle. Por el callejón, corbatas ociosas y corbatas currantes con fondo de pilastras y pies colgando. Y sobre el bicentenario albero, un lienzo en blanco para 3 toreros…


Foto: Miguel López
De izquierda a derecha, parte de nuestra cuadrilla: José Antonio Carretero (banderillero lidiador), Roberto Gómez (ayuda del mozo de espadas), Ramiro Curá (mozo de espadas), Curro Vázquez (torero, maestro y apoderado), Cayetano, José Rus (banderillero lidiador), Fernando Pérez (banderillero tercero) y Ángel Gómez (chófer de Cayetano).

martes, 15 de septiembre de 2009

Palencia 2008

La memoria tiene bastante que ver con la geología, los recuerdos nuevos van sedimentando sobre los más antiguos volviéndolos imperceptibles. Cuando regresé a Palencia el año pasado, transcurridos 10 ó 12 desde la primera y única vez, esta ciudad para mí era un festival folklórico, un teatro, frío castellano de Noviembre, dormir en un colegio sin agua caliente, alguna copa de noche, risas, diversión…hoy, un año después, cuando vuelvo a pisar las mismas calles nuevamente, mi memoria de la ciudad ha transmutado completamente. Otros escenarios y otros personajes pueblan mis recuerdos: Plaza de toros, enfermería, final de verano, paseos en solitario por la calle Mayor... y, sobre todo, Cayetano, Curro Vázquez, el AC Palencia y la UVI del “Río Carrión”.

En el hotel, mientras duró la feria, al menos se veía movimiento y colorido. Por ahí pasaron músicos que actuaban en la ciudad, como Sergio Dalma o “Mago de Oz”, actores de teatro en ruta, como Óscar Ladoire, cuadrillas que partían, cuadrillas que llegaban: ¿Cómo está el torero? ¡Qué mala suerte! ¿Para cuánto tiempo tiene? ¿Corta la temporada? ¿Y la Goyesca?...pero en cuanto terminaron las fiestas de San Antolín, es como si el invierno hubiera caído de golpe sobre la ciudad y sobre el hotel. No he conocido un lobby más triste ni más silencioso que el de aquel hotel aquellos días de Septiembre…

Tengo clavada en mi retina una imagen, la de Alvarito Montes (banderillero actualmente a las órdenes de El Juli pero que el año pasado iba con Perera), paseándose por los pasillos con la chaquetilla del flamante traje de goyesco que le acababa de llegar puesta, como si de un niño con zapatos nuevos se tratase. En 2 días estaría estrenándola haciendo el paseíllo sobre el albero rondeño.

Perera, después de torear en Palencia, antes de partir camino de Ronda, se pasó a visitar a Cayetano por el hospital. En la puerta me comentó que nunca había toreado la goyesca y que le hacía muchísima ilusión. Yo sólo atiné a decirle una obviedad: “disfruta, que lo que vas a vivir es un espectáculo único”.

En el “Río Carrión”, sus buenas gentes tenían un poco de manga ancha con nosotros; reconozco que nuestros horarios de visitas eran “bastante” flexibles. La noche de la Goyesca concretamente, Cayetano no podía dormir, me puso un mensaje por si estaba despierto y me quería pasar por el hospital. Me vestí y acudí. Estuvimos charlando en voz baja hasta bien entrada la madrugada. Hablamos sobre las corridas que iba a perder, sobre la próxima temporada, sobre América...es decir, del futuro sobre todo. Le daba vueltas y más vueltas al calendario, especulaba con llegar a las últimas ferias de Octubre, no quería acabar la temporada saliendo por la puerta de la enfermería. Tan comprensible como improbable en aquellas circunstancias.

Regresé al hotel tarde, cerca de las 4 am. Por las calles iluminadas, el cántico de unos borrachos se confundía con el ruido de persianas metálicas al bajar. Un grupo de chicos que buscaba dónde alargar la noche, pasaba junto a un camión de la basura. Gente trabajando, gente divirtiéndose. Al llegar al hotel, el recepcionista, que a esas alturas ya se me hacía un rostro familiar, me preguntó, como cada noche, por cómo evolucionaba el torero. Subí a mi habitación y, justo antes de meterme en la cama, traté de imaginarme Ronda en ese instante. Es curioso, tantas horas de hospital, tantas horas conversando, y ninguno de los dos hicimos comentario alguno sobre lo que habría pasado esa tarde en la Goyesca. No hacía falta, seguro que los dos lo sabíamos.