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martes, 6 de julio de 2010

De nacional-populismos e insatisfacciones

Viernes, 29 de Enero de 2010

Los nacionalismos, en gran medida, se construyen como oposición a algo. Si no hay enemigos exteriores, hay que inventarlos para ganarse el apoyo popular y, de este modo, reforzar la identidad nacional. En su cruzada nacional-populista, Chávez ha mandado retirar las estatuas de Colón y está poniendo mil y un impedimentos a las corridas de toros, por considerarlos símbolos de la colonización española, mientras potencia espectáculos como el béisbol, que tiene su origen en un país al que también critica y al que también califica de colonizador. Pura hipocresía demagógica. El caso es que, entre la devaluación de la moneda y de la economía, las expropiaciones y las trabas a los toros – esta año, a diferencia del anterior, el gobierno local no se comprometía a garantizar nuestra seguridad – estuvimos a punto de no venir a nuestra cita anual con San Cristóbal. Y si lo hicimos fue por la insistencia del empresario en que, este año, más que nunca, las figuras debían acudir en auxilio de la fiesta. Todo sea por la causa…

Esta mañana, nuestro ya habitual compañero de viaje el jet lag, vino a despertarnos temprano para desayunar. Compartimos comedor con las cuadrillas de Manzanares, Perera – que toreaban esta tarde – y la de Fandi.

Luego, un poco de ejercicio físico, toreo de salón, ducha y, antes de ir a los toros, pasamos a comer por casa de nuestro amigo El Morocho, torero de la tierra que hace unos años sufriera un grave percance en España que lo dejó incapacitado para seguir ejerciendo la profesión. Bastante ambiente en la plaza. En los tendidos, como ya es habitual en Venezuela, los altos decibelios se mezclaban con las consignas anti-chaviztas.

Ya de regreso en el hotel, tras la corrida, atravieso el bullicioso lobby y llamo al ascensor. Espero un minuto, dos, tres…un suave tintineo me anuncia que ya está aquí, se abre la puerta y de su interior salen dos chicos altos en ropa de deporte. Uno de ellos porta bajo el brazo un capote, una muleta y una “ayuda”. Apenas tengo tiempo para reaccionar: “pero bueno… ¡enhorabuena!”. “Gracias”. Expresión contrariada….si hace apenas 20 minutos, los mismos que he tardado yo en llegar al hotel, estaban saliendo de la plaza vestidos de toreros…¿¡qué hacen ahora yendo a entrenar!?...

A eso de las 9 pm, en el comedor, me cruzo con Joselito Gutiérrez, banderillero de Perera: “José, ¿a dónde ibas con el "mata" nada más acabar la corrida?”. “Es que no se había quedado a gusto y quería hacer un "torito de salón" antes de cenar para quitarse el mal sabor”. Así son las figuras del toreo…



Los vendedores de refrescos y su particular modo de ir ordenando los billetes.


Aitor, el torero y yo, en el tendido, viendo la corrida de Manzanares y Perera.


"Chávez, tas corneao!!!", las consignas anti-chaviztas proliferan en los tendidos.