El Cochecuadrilla, suerte de camarote de los Hermanos Marx, es el vehículo en el que viajan los toreros llevando sus miedos y sus ilusiones a cada rincón de la geografía. Son tantas las horas que se pasan en él en la temporada que, como dijo alguien hace tiempo, para ser figura del toreo hay que saber dormir en un Cochecuadrilla. Y quien duerme, sueña.
Ayer, en Valencia, Cayetano no solamente encandiló por su tauromaquia - dos trofeos en un toro y Puerta Grande -, ni por su humanidad - brindis a un niño hospitalizado al que sus padres llamaron Cayetano por él - sino también por el color del vestido: "original", "novedoso", "sorprendente"... son algunos de los calificativos que he escuchado sobre él.
Cayetano en Valencia enfundado en su terno azul soraya
Cuando lo encargamos ya presentíamos que esto iba a suceder. Su nombre (muchos me habéis preguntado): Azul Soraya. Aquí la historia del por qué:
Un día entró a ese mismo primer piso de la calle Aduana de Madrid donde lleva la sastrería más de 50 años, la princesa Soraya, segunda mujer de Reza Pahlevi, Sha de Persia, último monarca de Irán, depuesto por la Revolución Islámica de 1979.
La princesa Soraya y el Sha de Persia cuando estaban casados
Cuando esto sucedió, hacía muchos años que ellos estaban divorciados - él la repudió por su supuesta infertilidad - y que ella vivía en Europa - me quedé con las ganas de preguntarle a Antonio a quién acompañaba en esa visita pero me pudo más la discreción que la curiosidad - y que pasaba temporadas en el Hilton Castellana - actual Intercontinental - ese hotel en que residiera también Ava Gardner.
"Nos impactó tanto el color de sus ojos que decidimos tratar de reproducirlo. Hicimos muchas pruebas y, aunque no lo conseguimos del todo, nos quedamos cerca. Durante un tiempo confeccionamos vestidos con él, por lo que no es exactamente nuevo ahora, pero dejamos de hacerlo porque el tinte y la tela que había que emplear hacían el tejido tan rígido que dificultaban su manipulación a las costureras. Pero por aquello de "innovar" y no aburrirnos, hemos decidido, después de muchos años, volverlo a sacar."
Entonces, tras una breve pausa, Antonio sentenció: "De todos los ojos que yo he visto en mi vida en persona, hay dos que nunca olvidaré: los de Soraya y los de Liz Taylor, que también estuvo aquí. Como Rock Hudson y tantas estrellas de Hollywood. Pero esa ya es otra historia.", me dijo mientras retomaba su estrés de rutina después de esos cinco minutos de historia y cine que me regaló.
La autobiografía de Soraya: El Palacio de las Soledades
La Princesa de los Ojos Tristes...
"Espero que le esté bien y tenga suerte en Valencia", concluyó antes de perderse tras la puerta del taller cuando yo comenzaba a descender los escalones de madera gastada que conducen a la calle y la realidad, y que tantos y tantos personajes universales de los últimos sesenta años alguna vez subieron camino de la sastrería de toreros de la primera planta de aquel edificio de la calle Aduana.
El
lunes pasado, estando en el campo, un amigo que nos acompañaba esos días -
Cohete – recibió un mensaje de una conocida suya de Valencia – Amparo - en el teléfono. En él le contaba que una
pareja de amigos le había puesto a su hijo de 4 meses el nombre de Cayetano
por la admiración profesada.
También
le contaba en el extenso y detallado texto que tenían todo organizado a
través de un empleado de la plaza de toros para que el día que toreáramos nosotros allí – hoy domingo – pudieran acceder al patio de cuadrillas para que los dos
Cayetano se fotografiaran.
Pero
hace unos días, durmiendo el niño en medio de sus padres en la cama matrimonial,
sufrió una especie de “muerte súbita”. El papá, por esas impagables casualidades
de la vida, se despertó en ese justo momento y, al darse cuenta, trató de reanimarlo mientras
la madre llamaba a urgencias.
Cayetano
entró en coma y fue trasladado al hospital con mínimas esperanzas de vida. No
podrá estar el domingo en la plaza, le comentaba Amparo a nuestro amigo y, lo
peor de todo, ni siquiera se sabe si sobrevivirá.
Cohete
le trasladó la historia al torero y éste, sin decir nada como manda su introversión,
archivó todos los datos y comenzó a procesar. Ayer sábado adelantó el viaje en
AVE de Madrid a Valencia y le pidió a nuestro amigo común, que también iba a
Valencia, que avisara a los padres de que pasarían esa misma tarde por el
hospital.
La
visita no debió durar más de media hora y no seré yo el que contribuya al
morbo. Sólo diré que fue un encuentro emotivo en que Cayetano se quitó una de
las pulseras que transmiten energía positiva que lleva en su muñeca y la ató a
la del niño mientras que los padres, para corresponder, le entregaron una
medallita para su particular capilla taurina formada sólo por objetos
regalados.
Por
la noche, después de cenar, me pidió que subiera un instante a su habitación y
allí a solas y ajeno yo a la visita de esa tarde, me confió aquel objeto y me encomendó que al día siguiente, al montar la capilla, lo pusiera en el rinconcito
que reservamosa las cosas muy
especiales.
No pregunté elpor qué pero intuí que
algo extraordinario había detrás de aquel “amuleto”.
Hoy, antes de iniciar la faena de muleta a su segundo toro, me pidió
la montera, le hizo una señal al cámara de Canal Plus – se televisaba en
directo la corrida – para que le siguiera, eligió un lugar alejado de todos los que
estábamos en el callejón e hizo unbrindis que pudo escuchar toda España menos los allí presentes.
Cosas
de Dios, energías positivas o simples casualidades de la vida, el caso es que hoy mismo el niño, contra todo pronóstico, ha abierto los ojos y ha comenzado a
tocarse la muñeca al notarse algo extraño. Estaba despertando del coma.
Cayetano brindando a su tocayo Cayetano
Cayetano a hombros en Valencia. Fuente: Internet.
El
cochecuadrilla sonríe y seguirá pendiente de su evolución…
Un
oasis de sol en medio de la lluvia fue hoy Valencia. Domingo de Ramos. Epílogo
de Fallas. Preámbulo de Semana Santa. Día importante para nosotros en medio del
eterno devenir de la vida. Todo pasa y todo queda.
El
enchiqueramiento se retrasó hasta bastante más allá del mediodía por el
concurso de recortadores matutino.
En
el hotel del torero, yo "monto la silla" con el vestido de estreno para la
ocasión y el capote de paseo hecho en terciopelo con la imagen bordada de la
Esperanza de Triana que estrenáramos en la confirmación en Madrid.
Máxima expectación en Valencia para la corrida de hoy
La corrida de hoy en el Metro de Valencia
Por
la playa que se divisa desde la ventana, la gente pasea con rutina de domingo
ajena al ambiente de compromiso que se respira en el interior.
Luego,
el camino en el cochecuadrilla a la plaza y el paseo a pie hasta el patio de
cuadrillas en medio de una multitud enfervorecida tan característica de
Valencia.
A punto de salir el primero de la tarde
El capote de paseo con la Esperanza de Triana "colocado" a Pedro Toledano, gran amigo de "Paquirri"
Y,
por fin, la hora. Portagallola en el primero. La raza y la actitud de su padre.
La estocada certera que asegura los dos trofeos y la Puerta Grande. El emotivo
brindis en el segundo a través de las cámaras de Canal Plus y esa salida a
hombros por tercera vez en esta plaza de primera categoría.
Cayetano hoy en Valencia
Enrique Ponce felicitando a Cayetano en presencia de Joselito Rus, Curro Vázquez y el chef Quique Dacosta (3 estrellas Michelín)
Puerta Grande en Valencia
Al
recoger la “Capilla” mientras el torero se ducha, reparo en una medallita nueva
que me entregó anoche en un momento a solas en su habitación: “Ésta ponla
mañana en el lugar de las cosas especiales”. Yo no pregunté el por qué ni me
podía imaginar que acabaría teniendo relación con el brindis de hoy.
Pero
ésa es otra historia que merece mención aparte en el blog…
Estar
tanto tiempo fuera de casa en el campo implica que, el paso por Madrid, se
convierta en una yincana a contrarreloj.
Ayer
viernes madrugué para estar en el sastre a primera hora, única forma de que me
hiciera lo que necesitaba sobre la chaquetilla que estrenaremos en Valencia.
La "cocina" del sastre a pleno rendimiento
Mientras
lo hacían,instalé mi “oficina” en un
bar cercano y me puse a trabajar con un café.
A
primera hora de la tarde fui a Navalcarnero a recoger unas espadas que
previamente había enviado desde Camas (Sevilla) – nunca jamás me las embalaron
con tanto cuidado y delicadeza -y de
ahí volví al sastre a por otro vestido que me debían tener a las 19 hs.
Nunca me habían tratado tan bien al enviar unas espadas como en la oficina de MRW de Camas
Salí
de allí con el tiempo justo de llegar al teatro - había elegido uno cercano a casa más
por desconectar que por otra cosa - y apagué el teléfono no sin antes
advertira cuadrilla, torero y apoderado
de que estaría sin él hora y media (Genial José Sacristán. Esta vez en un
registro de hombre de negocios sin escrúpulos que no le conocía.)
José Sacristán genial, como siempre, esta vez en "Muñeca de Porcelana" en Matadero Madrid.
Hoy
por la mañana había quedado con Alberto Zayas, uno de nuestros banderilleros. Debía entregarle “trastos” para que entrenara con el torero quien, al mediodía, me
llamó por varios motivos: averiguar cines cercanos al hotel, pedirme que el
cochecuadrilla llegara pronto a Valencia – él viajaba en AVE – para cenar juntos ysugerirme que, durante el viaje, nos fuéramos poniendo todos la chaquetilla que estrenará
mañana con idea de “sobarla” y que no estuviera tan rígida.
Cenamos
en un restaurante cercano a su hotel y nos fuimos a dormir. Carlos, el chófer –
mi compañero de habitación -me pidió
dejar la tele un rato encendidapara no
oír los contínuos petardos de la calle. Termino de escribir mientras él
duerme ya. Hora de apagar todo.
Es
curioso de qué manera tan distinta gestiona cada persona la "resaca" del estrés.
Algunos cayeron rendidos nada más subirse al cochecuadrilla. Otros no despegaron los ojos de las pantallas de sus móviles inmersos todavía en el tobogán de
sensaciones vividas.
Nos
llovió a la ida. Nos llueve a la vuelta. Salió el sol en medio, cuando debía salir.
Al
llegar a Madrid, descargo el equipaje y voy a aparcar. De regreso a casa, camino
buscando la soledad de la madrugada como un tratamiento de choque ante el
clamor de pañuelos de la plaza. Tan cercanos ambos instantes y tan diferentes.
Imagen: Internet
En
un Mercadona de paso, los operarios descargan un camión de mercancías. A tan
sólo unos metros, en la esquina siguiente, dos borrachos arreglan el mundoestirando el fin de semana.
Los
mil dedos desnudos de los árboles del parque que atravieso, insinúan yemas a
punto de declarar la primavera.
Anoche
los decibelios de la nit del foc alimentaban mi insomnio. Hoy lo hace el
silencio, que no es más que otra forma de ruido…
La suerte es una dama caprichosa a la que le gusta desconcertar. Desleal, ácrata, frívola, exhibicionista…reacia a protocolos y convencionalismos, gusta de presentarse sin llamar y marcharse sin decir adiós. Te embauca, te seduce…y sólo a veces, de vez en cuando, te invita a bailar…
Otros años, en este mismo escenario, nos eligió a nosotros. Estas Fallas el pasodoble se lo marcó con otros.
Como anécdotas de Cayetano para el recuerdo, esa tercera portagayola de su vida taurina y el detalle de vergüenza torera que tuvo, no sólo de realizar toda la faena con la mano izquierda desde el mismo momento en que su primer toro se partió el pitón derecho, sino también de entrarlo a matar con ese brazo en un homenaje implícito a su abuelo, Antonio Ordóñez, que ya hiciera lo mismo en una situación similar hace años.
Hoy día de San José por la mañana, Valencia sigue oliendo a pólvora y fuegos artificiales mientras nosotros abandonamos la ciudad rumbo a La Rioja siguiendo el rastro animal de la suerte… ¡la encontraremos!
Estatua homenaje en los exteriores de la plaza de toros de Valencia al torero de plata valenciano "Manolo Montoliú", cogido mortalmente en la Maestranza sevillana el 1 de Mayo de 1.992.
Mozo de Espadas de Cayetano, fundador de la marca Desde El Cochecuadrilla y bloguero aficionado. La inestabilidad es el más estable de los estados. Sólo soy coherente con mis propias contradicciones. El Sur es un estado de ánimo que habita en un balcón con geranios.