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miércoles, 19 de mayo de 2010

Festival Nocturno

Jueves, 7 de Enero de 2010

El doctor Mauricio Osorio se presentó esta mañana en el hotel poco antes de las 7:30 am., examinó al torero, comprobó que la evolución iba según él lo había previsto e indicó seguir con el intensivo tratamiento de medicamentos, electricidad, fisioterapia y reposo hasta las 13 horas en que volvería a pasarse para entonces ya sí, hacerle una serie de pruebas motoras y tomar una decisión definitiva sobre si estaba en condiciones o no de torear por la noche.

Mientras tanto, Curro Vázquez y José Antonio Carretero habían partido temprano al campo para estar presentes en el embarque del festival y en el posterior desembarque en la plaza.

A la 13 horas., el doctor Osorio estaba de vuelta en el hotel. Le pidió a Cayetano que saliera al jardín y que intentara caminar sobre la hierba apoyando sin miedo el pie. Hubo un momento de cierta incertidumbre que pronto quedó despejado. Entre ayer y hoy, la noche y el día. Obrado el “milagro”, objetivo cumplido: “Esta noche a torear y después, a seguir con el tratamiento, que esto todavía tiene que mejorar mucho hasta la corrida del día 10”.

Comí con el torero en el porche de su bungalow y, mientras él se retiraba a descansar, yo me dispuse a preparar las cosas con Álex Caballero, el ayuda local, y a esperar a que regresaran Curro y Carretero del desembarque.

En cuanto al festival, previamente asistimos a un precioso espectáculo de incomparable belleza: se apagó toda la iluminación eléctrica de la plaza y, a la vez que el abarrotado tendido iba poblándose, cual si de un firmamento estrellado o de la mar en la noche "del Carmen" se tratase, de cientos de pequeñas lucecitas que emanaban de los candiles que portaba la gente, la imagen de una virgen local era paseada en procesión por el albero. Luego de una breve ceremonia religiosa, se despejó el ruedo y salió el primer novillo.

Castella cortó una oreja y Luque 2. Cayetano, para continuar con la racha de mala suerte, se llevó el ejemplar más deslucido. Lo importante es que el tobillo aguantó el esfuerzo. Y ahora, al hotel a descansar, que mañana hay que seguir avanzando.



Procesión previa al festival: se apagan las luces y se encienden los candiles. El tendido, como un firmamento estrellado o como la mar en la noche "del Carmen"...


Se apagan los candiles y se encienden las luces: comienza el festejo.

jueves, 13 de mayo de 2010

Rumbo a Manizales

Lunes, 4 de Enero de 2010

Madrid nos despide con el mismo humor que nos recibió hace 3 semanas, es decir, con lluvia, frío y niebla. Reencuentro con los compañeros - nos vuelven a acompañar Aitor Sánchez y José Antonio Carretero -, comentarios sobre las navidades y 10 horas por delante para comer, dormir, leer, ver películas…y, sobre todo, aburrirnos mucho.

Llegamos a Bogotá a eso de media tarde. Una voz cansina y tediosa nos anuncia a través de los altavoces que, el vuelo a Pereira, a 1 hora de Manizales en coche dirección sudoeste, saldrá con más de 2 horas de retraso. Comemos algo en el aeropuerto, más por matar el tiempo que por hambre, y nos dirigimos a la puerta de embarque a seguir esperando.

50 minutos después del despegue, el avión de hélices en que viajamos procedente de Bogotá, toma tierra en Pereira. Allí nos esperan Rogelio Caballero y sus hijos - Álex y Cristian -, magníficos mozos de espadas que atienden a la mayoría de los toreros de fuera a su paso por este país. En una perfecta labor digna del mejor jugador de tetris, consiguen hacer entrar el voluminoso equipaje que llevamos en la vieja furgoneta de transporte escolar que nos va a trasladar.

Una hora más tarde, y tras sortear un accidentado camino de cordillera a través de la noche andina, llegamos por fin a nuestro destino: el hotel Termales El Otoño a las afueras de Manizales. Han pasado casi 24 horas desde que salimos de Barajas - o lo que es lo mismo: 2 aviones y una camioneta escolar aderezados con un trozo de carretera de montaña y una pizca de retraso – cuando escribo estas líneas desde mi habitación del hotel. Es la 1 de la madrugada en Colombia - 7 am en España -, en Madrid seguirá lloviendo mientras la M-30 - no me acostumbro a eso de Calle 30 – estará comenzando a poblarse un día más de conductores cabreados camino de la oficina. Pero la Cibeles queda lejos y en esta orilla ahora toca dormir…aunque, con el jet lag, seguro que a las 6 am coincidimos todos, sin acordarlo, en la puerta del comedor esperando que lo abran para poder desayunar. Pura compenetración profesional.