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sábado, 10 de octubre de 2009

Terna de toreros de tinta


- En la barra de la caseta disfrutando de fino y cazon. Dos bloguers pistoleros llamaron mi antencion. Antiguos compañeros de Toreo de Saloon. Ramiro “El Bueno”, Imanol “El Feo” y yo “El Malo”; y el cabron. Acabamos a balazos en el tajo -vertigo de Ronda- disparando unas palabras y bebiendo todo el ron. Os paso a los dos canallas, de gran prosa y de buen blog.


- Yo soy el feo. ¡Qué remedio! Pero algo tenemos... Ha pasado la goyesca y ahora estamos en una noche torera. Tres Blogueros (insisto en el odio a la palabra); una terna reunida bajo una higuera e iluminados por una vela (Ramiro escribiría "bela"). La ilusión es doble por juntarnos los tres y por sentirnos toreros en el blog. Mikel, el director de lidia; yo el aprendiz y maestro y Ramiro... la revelación de la temporada. ¡OLÉ!


- Conducen todos los caminos a Ronda la Bella, como surgen buenas ideas alrededor de una botella. Y aquí estamos, “posgoyesqueando", y constancia de este encuentro dejando. (Por cierto, debajo de una acacia, que no higuera. Imanol, esto va por lo de “bela”).

Cante Jondo al borde del Tajo, noche de gallos y “Vasos Largos”. Yo, toricantano, con un navarro a cada lado. ¡Qué cartel más rematado, qué cartel más embriagado, qué dos bandoleros a mis costados! ¿Habrá una Carmen para cada palco?. Imanol, Mikel, os lo suplico desmonterado: ¿Es que todo el vino os habéis “soplado”? ¿No queda un “culín” para el apadrinado?.

PD: Nos acusan de “Vaciabotellas”, no digo yo que sin razón; y aunque adictos a causas paganas, diré que hay “noble” explicación: poder luego llenarlas de mensajes a discreción, y al bloguero albero arrojarlas camino de otra estación. Un siroco bandolero, capote por palo mayor, las lleve “navegando” por donde escore el corazón.

Desde Ronda, “Ciudad Soñada”…

viernes, 18 de septiembre de 2009

Rondando la leyenda

Me encanta viajar en tren y contemplar a través de la ventanilla cómo cambia el paisaje. Esta mañana partí de Atocha a las 8:40. Primero cruzamos la interminable llanura manchega con sus extensos campos cultivados. Allí creí ver con mis propios ojos, “gigantescos gigantes” agitando sus largos brazos como aspas de molinos. Más tarde atravesamos Sierra Morena, donde no miento si juro haber sido testigo pasivo, qué cobarde, de cómo siniestros bandoleros desvalijaban a intrépidos viajeros mientras algún romántico pintor inmortalizaba la escena. Luego llegó Jaén, con su ejército de retorcidos olivos perfectamente alineados dándonos la bienvenida al Sur. Verde que te quiero verde…

Me levanto un instante a tomar café y vuelvo a mi asiento. Sigo escribiendo, sigo leyendo. En el blog de Imanol, una nueva nota: “Ronda y que se pare el mundo”. Advierto con “envidia” que él y Mikel ya están allí, que se me han adelantado al lugar de encuentro. Me sacan ventaja, ya llevan varias horas disfrutando de sus calles, de sus aromas, de sus paisajes, de su inspiración… ¡de nuestros amigos!

Anoche asistieron a la ceremonia en la que se dio el nombre de nuestro querido y recordado Ángel Harillo Ordóñez al recinto ferial - qué gran persona y qué devoción sentía por Ronda. En la trastienda de su confitería, en la calle de la Bola, nunca faltaba una copa de vino que degustar ni un amigo con quien compartirla -, luego estuvieron en la caseta de la peña de Cayetano pintando hasta altas horas de la madrugada el mural que la presidiría durante todas las fiestas.


Vuelvo a mirar por la ventanilla, hace rato que los ordenados olivos dejaron paso a las anárquicas encinas. Suena el silbido del tren. Empiezo a ponerme nervioso, las manos me comienzan a sudar, apenas atino con las teclas. Sé que estamos cerca, que estamos llegando. Sé que estoy “rondando" la leyenda…