Pues bien, en este sentido, la muerte de Juan Pablo II la relaciono con Lorca. Era una fría noche de Abril de 2005, Cayetano había hecho su presentación con picadores la semana anterior en Ronda, acabábamos de llegar al hotel y puse la tele. La noticia, no por esperada dejó de impactarme: El Papa con el que había crecido mi generación, el único que habíamos conocido, después de 27 años “reinando”, acababa de fallecer. Mi imagen de aquella noche será ya para siempre la de la Alcazaba árabe de Lorca iluminada sobre su árida colina, mientras alguien en la tele daba la noticia.
4 años después, aquí estamos de vuelta. Misma ciudad y mismo hotel, aunque circunstancias distintas. En aquella ocasión vinimos en Abril, no eran las fiestas patronales y el bullicio en el hotel se limitaba a un grupo de paisanos ávidos por sacarse una foto y ver de cerca a los toreros. Esta vez regresamos en Septiembre, plenas fiestas locales. El lobby está poblado de chicas vestidas de gitana. Una gran carpa blanca, de cuyo interior no paran de “salir” rumbas y sevillanas a todo volumen, cubre los jardines de la entrada. Cierto que el hotel está situado junto a la plaza, pero quizá fue mala idea venir en esta época.
En cuanto a la corrida, bien. Cayetano disfrutó muchísimo con su segundo toro, de poca fuerza pero mucho temple. Mismo cartel que el día anterior. Los 3 toreros a hombros. Ahora a descansar unos días y prepararse para la siguiente parada: Barcelona.
Terraza de mi habitación en Lorca.