Jueves, 6 de Mayo de 2011
3:30 am. Sirenas lejanas, cánticos callejeros, decibelios que cruzan la ciudad invadiendo nuestra engañosa calma. Desde la tele sin volumen, teléfonos resaltados sobre aparatos milagrosos. A mi derecha, la silla montada con el flamante vestido de mañana. Repaso nuevamente la lista de entradas. Sueño despierto mientras a mi izquierda Roberto lo hace dormido.
Hoy no sirvieron los Fuente Ymbro. Después de cenar, dimos un paseo por La Palmera hasta el Parque de María Luisa y la Plaza de España. Luego regresamos al hotel hablando de cosas nimias. Se trataba de matar el tiempo.
En la tele sin volumen, continúan apareciendo teléfonos sobre-expuestos. Esta vez consiste en asertar ciudades. Se suceden las llamadas y las caras de falsa decepción de la presentadora. Vuelvo a repasar el vestido que llegó esta misma tarde. ¿Y si no le estuviera bien? ¿Y si no le encajara la taleguilla? Siempre hay que ir por delante, siempre hay que tener un plan B. Desde la calle trasnochada siguen lloviendo carcajadas de alegría que contrastan con las muecas de desesperación de la presentadora sin volumen. ¿Cómo será su voz? Una nueva llamada, la chica duda, parece pedir ayuda detrás de la cámara y a continuación estallar de alegría mientras exhibe un fajo de euros en su mano derecha. Luego coge un folio en blanco, lo presenta a la verónica sobre su voluminoso pecho, dice algo y sonríe mientras le da la vuelta al papel: Sevilla, como no…
Hora de dormir.
A nuestro regreso del paseo, nos encontramos con esta curiosa publicidad de Cruzcampo que bromea con la circunstancia de que este año la Feria de Abril cae en Mayo. Así, al lunes de alumbrado, que fue 2 de Mayo, lo renombran aquí 32 de Abril para justificar que la feria se siga llamando de Abril. Somos sur...
Alicia Alonso
Hace 6 años